Qué son las caries (esas infecciones peleonas)

En el año 2015, un equipo de científicos italianos y alemanes encontraron la mandíbula de un joven de 25 años que había vivido en la época del Paleolítico Superior. Sus dientes revelaron algo insólito: era la caries más antigua registrada por arqueólogos hasta el momento. Y no solo eso, sino que se detectaron claros intentos por sanar ese diente.

Lo mismo ocurrió con otro cráneo encontrado en Zambia de hace más de 200.000 años o incluso en algunas momias egipcias. La conclusión está clara. Las caries siempre han existido pero en nuestros tiempos, la presencia de azúcares en los alimentos es más elevada, pero ¿qué son las caries y cómo se pueden evitar?

 

¿Qué son las caries?

¿Qué son las caries? Lo primero que se ve es una perforación oscura que nos indica que algo no marcha bien en el diente. Las caries son en realidad, una infección bacteriana producida por microbios, entre ellos el Streptococcus Mutans, uno de los más frecuentes.

Al masticar los alimentos, éstos se descomponen en ácidos, especialmente los azúcares, y se metabolizan. Poco a poco atacan al diente consiguiendo que se desmineralice, es decir, que pierda su composición.

El primer ataque se produce contra el esmalte, la parte más dura y con mayor mineralización del diente. A continuación, la infección avanza hasta la dentina, donde se encuentras múltiples conductos.

Si la infección ataca más profundamente y llega hasta el sistema nervioso o pulpa, entonces además de dolor, se produce lo que denominamos un “abceso”. Para evitar males mayores, el abceso requiere obligatoriamente de una endondoncia.

 

Caries y Niños ¿qué hacemos?

Las caries no son solo cosas de adultos. De hecho, las caries pueden aparecen desde el primer momento en que aparecen los dientes. La presencia de caries está considerada la enfermedad bucal más extendida y común entre los niños. La recomendación de la SEOP es de realizar la primera revisión infantil en el primer año de vida del bebé.

 

¿Por qué se producen las caries?

Existen diversos factores que pueden inducir la aparición de caries:

Una deficiente limpieza dental: lavarse los dientes tres veces al día acaba con el sarro, el biofilm o la placa que se generan en nuestra boca. La duración de la limpieza también es importante. Todos los expertos apuntan a un lavado al menos de 2 minutos de duración y después de cada comida. ¿Cómo hacerlo bien? Toma nota.

La calidad del cepillo de dientes: los dentistas recomiendan usar cerdas de dureza media en el caso de cepillos tradicionales. Si por el contrario, estás pensando cambiar a un cepillo eléctrico, éstos son capaces de llegar a zonas bucales más complicadas. Los colutorios con flúor también son una excelente opción para evitar las caries

 

curar caries en niñosDurante el embarazo pueden darse períodos de vómitos que debilitan los dientes por el ácido.

Las personas con problemas en las encías o encías retraídas, especialmente en las personas mayores.

La mala posición de los dientes es otro factor a tener en cuenta. Espacios entre los dientes, dientes excesivamente torcidos o dientes superpuestos pueden acumular más alimentos y ello, sumado a la dificultad de acceder a ellos, pueden desembocar en más caries.

 

 

Una mala alimentación o excesos de azúcares y carbohidratos. Los chicles sin azúcar son una ayuda contra las caries, aunque nunca sustituyen la correcta limpieza dental.

 

La saliva, una barrera de protección

Para evitar las caries, además de poner en práctica una correcta limpieza bucal, debes saber que la saliva es un protector natural por varios motivos:

-Arrastra los alimentos que se quedan en la boca.

-Su composición aporta calcio y fosfato para la remineralización de los dientes.

-Es capaz de neutralizar los ácidos responsables de gran parte de las caries gracias al PH. Después de comer el PH presente en la boca disminuye. Por decirlo de alguna manera, es una “bajada de las defensas”, momento en el que el ácido puede actuar contra los dientes. Por eso es esencial cepillarse los dientes después de cada comida.

 

Tratamiento ¿Cómo curar las caries?

Si por desgracia, las caries han aparecido, no entres en pánico, ahora que ya sabes qué son las caries, busca una solución. Por suerte, en poco tiempo tus dientes volverán a lucir perfectamente gracias a tu dentista. ¿Cuáles son los tratamientos adecuados para combatir las caries?

-Empaste es el tratamiento principal en estos casos, extrayendo el tejido dañado y tapando la fisura del diente. En caso de que la carie haya afectado a gran parte del diente y este tenga riesgo de partirse, el dentista procederá a colocar un perno y funda.

-Endodoncia se aplica en caso de que la infección haya llegado hasta la pulpa y sistema nervioso del diente.

Tanto si sabes que te ha salido una caries como si sospechas que puede ser, acudir a tu dentista. Es la mejor decisión. ¿Por qué jugar con tu salud bucal? En una sola sesión de dentista, recuperarás tu sonrisa.

 

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Brackets, más que unos simples hierros

«¡No quiero! ¡Ya soy muy mayor para eso! ¡Me da vergüenza!» Cuántas excusas habrán escuchado los dentistas a la hora de tener que poner brackets, pero… ¿realmente merece la pena arriesgar la salud por algo que es temporal?  Ten en cuenta que además de ser algo estético, una dentadura sana puede ahorrarte muchos problemas de salud. A continuación te damos las claves para saber cuándo ponerse brackets, los tipos que existen y por qué deberás ponerlos.

¿Qué son los brackets? ¿Cuándo ponerse brackets?

A grandes rasgos, los brackets son un conjunto de piezas metálicas pequeñas que van pegadas a los dientes. Se unen mediante un arco, llevan a los dientes a la posición deseada.

El principal motivo por el cual las personas rechazan el uso de brackets está relacionado con la estética. Mucha gente los ve como algo antiestético, no piensan en su función real y se obcecan en que no son más que “cuatro hierros mal puestos en la boca”. El otro de los motivos más recurrentes por los que la gente no acepta el uso de brackets es el tiempo.

La cuestión no es sólo cuándo ponerse brackets, sino durante cuánto tiempo tendrás que llevarlo. Suele ser un proceso que dura entre un año y medio y dos. Cierto es que cada personas presenta un caso diferente, desde pacientes que en 6 u 8 meses hayan terminado el tratamiento, hasta casos más extremos que pueden durar hasta seis años.

Tipos de brackets

Cuando se ha decidido cuándo ponerse brackets, es el momento de decidir qué tipo. Si bien es cierto, con los avances tecnológicos, la excusa de la estética se ha quedado obsoleta. Existen varios tipos de brackets, desde los típicos de metal para aquellos menos preocupados por el qué dirán, hasta los linguales para todas las personas preocupadas por los aspecto físico.

Estos son los tipos de brackets que existen en la actualidad:

-Metálicos: son el tratamiento más económico, pero también el más eficaz y el más utilizad en niños y adolescentes. Fabricados en metal, son los más robustos y resistentes, además de soportar perfectamente la oxidación y la humedad. ¡Son los brackets de toda la vida!

-De resina o policarbonato: estarían catalogados dentro del grupo de los estéticos.  Son de plástico a base de policarbonato y dentro de este grupo de “estéticos” son los más baratos. En su contra juega que se tiñen con el paso del tiempo e incluso pueden llegar a deformarse, con lo que solamente suelen ser utilizados para tratamientos cortos.

-Cerámicos: igual que los de policarbonato, con la diferencia de tener un color blanco opaco y que no se tiñen ni se deforman.

-Zafiro: son los brackets más caros, tienen una estructura cristalina que los convierte en transparente y por lo tanto casi invisibles. Tienen la misma eficacia que los de metal.

-Linguales: son los brackets que mejor combinan eficacia con discreción. Están fabricados en oro y se colocan por detrás de los dientes, con lo que no se ven absolutamente nada, además de no molestar ni el habla ni la masticación.

aparato o bracktes

 

¿Por qué y cuándo ponerse brackets?

No existe un motivo exclusivo por el cual los brackets son el remedio más indicado para tratar el problema y solucionarlo. Te mostramos cuales son los casos más típicos en los que los brackets son la solución:

-Apiñamiento o dientes torcidos: que los dientes se vean torcidos, muy juntos o incluso unos por encima de otros… son el motivo más típico para tener que recurrir a los brackets.

-Distanciamiento entre dientes:  El distanciamiento además de ser un motivo estético, puede contribuir a la mala mordida y por consiguiente, traer problemas en la mandíbula.

-La mordida: una mala mordida también es otro de los problemas más comunes que suelen solucionar los brackets. Pueden darse casos de sobremordida, submordida o incluso mordida cruzada (que puede provocar asimetría facial).

ir al dentista

Precauciones y cuidados durante el tratamiento

Durante la duración, hay una serie de consejos que te servirán para optimizar el resultado de los brackets, además de evitar que alguno se caiga y haya que cambiarlo durante el proceso.

¡Hay que tener mucho ojo con los frutos secos! Pueden provocar que se rompan los brackets. De esta lista prohibida tampoco se libran las golosinas ni los chicles, ya que se enganchan y pueden llegar a originar una caries por el azúcar.

Durante los primeros días, es muy común que los brackets puedan provocar heridas y yagas. ¡Pero tranquilo! Existe una cera especial que se puede colocar sobre el aparato para evitar que roce con las encías. Protege además, la parte interior del labio, para que no roce o se hagan heridas..

En caso de utilizar algún tipo de ortodoncia estética, evita los alimentos que puedan provocar manchas en los dientes. Recuerda que ya tus brackets pueden acabar tiñiéndose con el paso del tiempo.

¿Cómo cepillar los brackets?

Si ya es importante lavarse los dientes al menos 3 veces al día… ¡imagínate con brackets! Es muy fácil que se queden enganchados trozos de comida, por ellos deberás cepillar tus dientes de la siguiente manera:

cçomo limpiar el aparato de dientes

Cepíllate los dientes de manera suave, evitando así golpear la ortodoncia.

-Lávalos en cuanto acabes de comer para evitar que la comida se aloje en los brackets, deberás limpiar también las encías, lengua y paladar.

-¡No te dejes comida entre los dientes! Puedes utilizar hilo dental para limpiar tus dientes a fondo.

-Utiliza cepillos con filamentos interproximales. De esta forma, eliminarás los restos de comida de manera más sencilla porque los filamentos tan finos pueden incrustarse entre los brackets de manera más sencilla.

Después de haber leído todo esto sobre los brackets… ¿todavía tienes excusas para no ponerlos? ¡Ve a tu dentista y revisa tu dentadura!

 

 

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